Ejercicio y diabetes

Ejercicio y Diabetes

Durante la práctica del ejercicio se produce un aumento del consumo del combustible por parte del músculo. En los primeros treinta minutos el músculo consume la glucosa de sus depósitos de glucógeno (glucosa almacenada). Una vez agotados dichos depósitos, pasa a consumir glucosa de la sangre. A continuación se establece un suministro continuo desde el hígado, que también produce glucosa, hasta la sangre y de la sangre al músculo.

Si el ejercicio se prolonga, se obtiene combustible de las grasas.

Frente a un ejercicio prolongado el organismo disminuye la secreción de insulina. Dicho fenómeno facilita la producción hepática de glucosa; es decir, el aporte de glucosa del hígado a la sangre y la utilización de este azúcar por el músculo. Las personas con diabetes también tienen que adaptarse reduciendo la dosis de insulina para conseguir el mismo efecto.

Ejercicio y Diabetes. Beneficios de la práctica deportiva

  • · Aumenta la utilización de glucosa por el músculo.
  • · Mejora la sensibilidad a la insulina.
  • · Reduce las necesidades diarias de insulina o disminuye las dosis de antidiabéticos orales.
  • · Controla el peso y evita la obesidad.
  • · Mantiene la tensión arterial y los niveles de colesterol.
  • · Evita la ansiedad, la depresión y el estrés.
  • · Reduce la incidencia de enfermedades cardiovasculares

Tipo de ejercicio recomendado

En las personas diabéticas el tipo de ejercicio recomendado sería de moderado a intenso, es decir, entre el 60% y el 80% de la FCM, empezando por valores más bajos y subiendo paulatinamente conforme el sujeto va teniendo práctica en la realización del ejercicio. Para calcularlo veamos un ejemplo:

Diabético de 50 años con 70 pulsaciones en reposo:

220-50 = 170 ; A este resultado se le restan las pulsaciones en reposo: 170 -70 = 100.

El 60% sería 100 x 0.60 = 60 Este resultado es el margen que tenemos de aumento de frecuencia cardíaca. Como la frecuencia en reposo era de 70, entonces 70 + 60 = 130, que sería el límite de pulsaciones.

El límite de este sujeto al realizar ejercicio físico serían 130 latidos por minuto, no debiendo sobrepasar esta frecuencia cardíaca bajo riesgo de tener complicaciones derivadas del ejercicio. Cuando el sujeto ya tiene costumbre de practicar ejercicio, podrá subir hasta el 80%, lo que daría un límite de 80+70 = 150 pulsaciones por minuto.

Los niveles de glucosa después de un ejercicio se observan disminuidos en los diabéticos. La magnitud de este cambio va a estar en directa relación con la duración y la intensidad del ejercicio y también por los niveles de glucosa encontrados antes del ejercicio. Esta reducción es atribuible en parte a una disminución de la producción de glucosa hepática, mientras que el consumo por parte del músculo se incrementa normalmente.

La disminución de los niveles sanguíneos de glucosa se mantiene por un tiempo después de efectuado el ejercicio. Esto se observa cuando el ejercicio posee una intensidad moderada, es decir, que supera el 50% de la capacidad máxima de consumo de oxígeno del paciente.

 

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2 comentarios en “Ejercicio y Diabetes”

    1. Juan José Arroyo

      Gracias por su comentario Rafael, me alegro que este post le sirva. A su orden con cualquier pregunta.

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